Automasajes y respiraciones curativas para los brazos


Varios meridianos de energía pasan por nuestros brazos. Para activarlos y desbloquearlos debemos realizar los masajes siguiendo su recorrido.

En los brazos suben desde los dedos por el dorso de la mano y parte exterior del brazo, bajan por la parte interna y la palma de la mano hasta los dedos.

Podemos realizar los masajes de pie, sentad@s en silla o sentad@s en el suelo.
La espalda debe estar derecha y relajada. Si resulta difícil mantener la espalda erguida apoyar sobre un almohadón, contra el respaldo de la silla o contra la pared.

Primer masaje
Frotar una palma contra la otra varias veces para generar energía curativa.
Deslizar una mano sobre el dorso de la otra y la parte externa del brazo, hacia arriba hasta llegar al hombro.
Dar vuelta el brazo y bajar por la parte interna hasta la palma y los dedos.
Repetir estos  masajes varias veces en cada brazo.
Mantener los ojos cerrados y los hombros y brazos relajados.
Lo ideal es inhalar a medida que subimos y exhalar a medida que bajamos pero lo más importante es concentrar la atención en este suave masaje ascendente y descendente.
Si coordinar la respiración nos tensa, respiramos libremente.
Al finaliza relajar las manos sobre las piernas con palmas hacia arriba para sentir la energía.

Segundo masaje – golpeteos
Frotar las manos.
Dar golpeteos ascendentes por el dorso y parte posterior del brazo hasta el hombro.
Dar golpeteos descendentes por la parte interna del brazo hasta la palma y dedos.
Repetir estos golpeteos varias veces en cada brazo.
Relajar como en el anterior.

Respiraciones autocurativas
Podemos realizarlas de pie, sentad@s en silla , sentad@s en el suelo o acostad@s.

Inhalamos profundo desde el coxis, llevando el aire por la columna hasta la cabeza.
Exhalamos bajando por el lado izquierdo, cabeza, cuello, por adentro del hombro y del brazo hasta la punta de los dedos.
Se siente que el aire pasa por adentro desbloqueando y llevándose todas las tensiones, molestias y dolores que pueda haber y que esas tensiones y dolores son absorbidos par la Tierra.
Repetimos el ejercicio bajando por el lado derecho.
Repetimos cada brazo 1 o 2 veces más (pueden ser más si así lo deseamos).
Finalmente repetimos 2 o 3 veces bajando por los dos lados al mismo tiempo.
Descansamos respirando libremente.

La respiración como herramienta autocurativa


Prestar atención a nuestra respiración es de por sí una manera de lograr un rápido aquietamiento y bienestar.
En este ejercicio respiratorio lo que haremos es direccionar la energía vital generada a través de la respiración hacia la zona de dolor o conflicto.
Generalmente, cuando hay un dolor corporal tendemos a tensar la zona aumentando considerablemente el dolor inicial.
A su vez, interrumpimos sin querer, el flujo normal y armónico de energía hacia las distintas zonas del cuerpo y otros músculos, órganos o huesos pueden verse afectados.

Supongamos que existe un fuerte dolor en las muñecas.
Haremos el siguiente ejercicio respiratorio:

1* Inhalamos profundo por nariz desde la zona pelviana llevando el aire mentalmente hasta la cabeza.

2* Desde allí comenzamos a exhalar el aire lentamente por nariz por el lado izquierdo de la cabeza, cuello, hombro, brazo, mano y dedos, sintiendo que el aire al bajar va disolviendo toda la tensión y que ésta se escurre por los dedos para ser absorbida por la Tierra.

Repetimos los puntos 1* y 2* bajando el aire por el lado derecho.

Repetimos lado izquierdo y lado derecho dos o tres veces más.

3* Inhalamos desde la pelvis hasta la cabeza y bajamos el aire por los dos lados al mismo tiempo de la manera indicada.
Repetimos el punto 3* dos o tres veces o hasta sentir alivio.

Para maximizar la relajación es conveniente realizar el ejercicio acostados boca arriba sobre una colchoneta o sobre la cama pero también pueden estar sentados y aún de pie, en caso de ser necesario. Lo ideal es buscar un lugar tranquilo donde puedan cerrar los ojos y poner toda la atención  en el flujo interno de la energía.  

Consideraciones:
Si el problema es crónico conviene repetir la secuencia todos los días hasta mejorar y recomenzar si los síntomas vuelven a aparecer.
La cantidad de veces que realizamos las respiraciones puede ser incrementada si así lo sienten, cada persona de acuerdo a su necesidad.


Si el dolor o molestia está en otro lugar haremos toda la secuencia direccionando el aire hacia la zona necesitada.

Nuestra experiencia personal y en las sesiones personalizadas de yogaterapia con numerosos alumnos, nos lleva a recomendar esta herramienta respiratoria como una aliada de nuestra salud, sin pretender reemplazar la consulta y tratamiento médico correspondiente a cada caso.